
Despúes del poteo volvimos al Congreso para pedir explicaciones sobre el Apartheid y los arbitrajes al Athletic cuando unos veinte esbirros uniformados se abalanzaron sobre el Monstruo y le rociaron con sprays anti-violador de altísima concentracion. Entre todos conseguimos evacuarle pero ya véis las secuelas. Lleva horas el cabrón que no distingue entre conejo y liebre. Sentimos rabia e impotencia. Jo ta ke irabazi arte!!!
2 comentarios:
Hau denterie
Im-presionante.
Publicar un comentario