jueves, 27 de noviembre de 2008

Buena gente

Desde hace tiempo tengo la costumbre de cortarme el pelo en una barbería de 2 de Mayo (frente al 24) regentada por un marroquí buena gente, que con esfuerzo y buen hacer (y buenos precios, actualizados a 8 eurakos) ha conseguido hacerse un hueco en el mercado peluqueril con un negocio modesto, atento, limpio y fino, dando además trabajo a compatriotas (hasta 3 aprendices ha llegado a tener) y sufriendo, a veces, las menos, pero a veces, la picaresca de pagar con buena fé adelantos a subordinados a los que no se les ha vuelto a ver el pelo ni en el suelo (cosas de la vida! de las que echa pestes pero no se arrepiente porque aún recuerda de dónde viene y que él también necesitó una primera ayuda).

Hoy he tenido el placer de no tener que currar a la tarde ni, verdadera razón, ganas de hacer nada que ya es jueves y el cansancio se acumula. Como los cuatro pelos me llegaban hasta los ojos y se me enredaban me he acercado hasta allí a cortarme el pelo y disfrutar de un pequeño lujo egoista, aderezado con loción y sana conversación. Alguna vez reconozco que le he sido infiel (incluso al makinero de Ronda me atreví a ir), solo conseguí gastar el doble y/o un cabreo de narices por un corte de 3 minutos de reloj (como experiencia extrema es baratísimo lo que cobra el de la Ronda!).

Lo primero que me ha extrañado era la falta de clientela. Los parroquianos habituales (magrebíes, sudamericanos y aborigenes) que generalmente atestan el lugar se había reducido a un sudamericano (son curiosos, les enseñan revistas para que imiten el corte y se dan buena maña, porque los clientes vuelven), un magrebí y un servidor como aborigen de pro.

Así que como estaba el jefe y 2 amigos tras las sillas de barbero, sin espera he disfrutado de más de media hora de corte fino a máquina, navaja y tijera, de las cosquillas del peine y del ruidillo amodorrante de las tijeras y las maquinillas, creo que en cierto momento además de los pelillos hasta se han preocupado en recogerme la babilla que me caía por la comisura de los labios e incluso han bajado la musica para no entorpecer mi sueñecillo, todo un detalle. Como siempre han cumplido, en fin, han hecho lo que han podido, el feo ya lo llevaba al entrar! El cosquilleo de la brocha en la nuca me ha puesto en pie y en la despedida le he preguntado:

- Qué raro! Qué es mala hora o se han puesto de moda las melenas?
- Lo que se ha puesto de moda es la crisis!


Y como todo no son noticias agrias os informo que el hermano de Amaia y su pareja (Xabi y Miriam, o más bien viceversa) nos han traido al mundo una preciosa ilobatxo, Leonor Remedios (por acortar y no traumar a la txiki la llamaremos Leire, que bastante tiene con ser de Usurbil) a la que este osaba le desea que sea buena gente y después lo que le dé la gana, porque como llegamos a la conclusión el hijo del Konpitxero de Lamera y un servidor, en cierta ocasión en Bermeo en la que nos presentaron a otra recien llegada, y tras unas botellas de Siglo de las que no dejamos ni el saco... "Si es buena gente hay un montón de cosas que no va a poder ser, de lo cual nos alegramos!"

Lo dicho ZORIONAK Leire, Miriam, Xabi ta Maialenetxu!!!

1 comentario:

barrigitas dijo...

Ongi etorri Leire. Bueno majos, ya estoy en la capital del reino. BERAZ, he conseguido salir de la t4 de los cojones. He andado por cintas casi un km y casi le meto un par de hostias a un mejicano que me ha pillado el pie con el carrito. Hijoputa. Siguiendo los cartelitos que pone exit al final ha aparecido Yoli. Txupau.Por la tarde vamos a hacerle una visitilla al Monstruo que debe de estar emocionado con la visita de los compatriotas. Os seguire contando. Musus.